En 1985, la erupción del volcán Nevado del Ruiz desoló la ciudad colombiana de Armero, causando la muerte de 23000 personas. El mundo entero contempló espantado las noticias del desastre. La comunidad científica no sabía en aquel momento cómo estos fenómenos podían ser predichos.
El sismólogo suizo Bernard Chouet estudió los registros de los temblores previos a la erupción, y se dio cuenta de que podía haber un patrón reconocible. Se trataba de los llamados tornillos, o terremotos de periodo largo, que se habían incrementado en los días previos a la erupción del Nevado del Ruiz.
Chouet se percató de que este tipo de trazados se parecían mucho a los que se producirían en instrumentos musicales de viento (por el fenómeno de la resonancia acústica). Los volcanes producen gases que pueden escapar a través de orificios en la superficie (las fumarolas). Sin embargo, cuando el gas no es capaz de salir a la superficie con la suficiente rapidez, la presión en la cámara magmática aumenta, y ello puede generar una erupción explosiva inminente. Estudiando en retrospectiva los registros del Nevado del Ruiz, Chouet llegó a la conclusión de que, en efecto, el fundamento físico de los eventos de largo periodo era el aumento de presión de los gases encerrados en las calderas de los volcanes, como ocurría en los órganos de las iglesias. Por primera vez existía un método que podía predecir potencialmente el comportamiento de los volcanes.
Dos semanas antes de la conferencia las señales aumentaron. Algunos sismólogos declararon meses después que no lo tenían tan claro. Las señales no eran fáciles de interpretar, en el sentir de algunos.
Por lo tanto, había dos hipótesis científicas que se iban a poner trágicamente a prueba. El método de los terremotos “en tornillo” sugería que la presión de la caldera del Galeras estaba aumentando, mientras que el método de los gases sugería todo lo contrario.
No había ningún peligro aparente, concluyeron los expertos. A la mañana siguiente, el grupo liderado por Williams ascendió hasta la cumbre del Galeras. Entonces se desató lo más parecido al infierno de Dante. El volcán estalló de repente matando a 6 científicos y 3 turistas. Nunca antes en la historia de la ciencia, una teoría se había demostrado cierta de una forma tan dramática, y con un coste humano tan importante.
La reconstrucción de lo que ocurrió después es confusa, y arroja muchas dudas sobre la prudencia con la que se organizó la expedición. No queda claro si la información sobre los tornillos se contó a los que iban a subir. Tampoco parece que hubiera ningún plan de emergencia, o que los vulcanólogos llevaran las medidas de protección adecuadas. De hecho, el incidente llevó a la revisión de los protocolos con los que se efectuaban este tipo de actividades. Muchos se preguntaron en aquel momento si realmente esas visitas eran necesarias, o por el contrario, la monitorización a distancia era suficiente.
En el año 2000, el volcán Popocatépetl, junto a la Ciudad de México, volvió a querer decirnos algo, pero en ese momento sí que había alguien escuchando. Se trataba de nuevo de los terremotos de periodo largo, la terrible música que precede a la erupción explosiva de los volcanes. ¿Debían las autoridades locales prestar atención a Chouet en esta ocasión? Finalmente la zona fue desalojada. A las 48 horas se registró la mayor erupción de toda la historia del volcán. Milagrosamente no hubo ni un solo herido.
Para mí, la trágica historia del Galeras ofrece una enseñanza muy útil sobre la necesidad de mantener el espíritu abierto a la información y a las advertencias de personas que normalmente no tenemos en cuenta. Esto tiene quizá implicaciones en la propia psicología del escepticismo, pero también plantea un problema de índole ético que se puede analizar. En este caso, como en otros que se suscitan en nuestros días, el principio de prudencia debe prevalecer.
Para saber más:
“Sin peligro aparente”. Victoria Bruce. Editorial RBA.

Pienso que el comportamiento humano es insistente en su despreocupación egoísta acerca de los problemas futuros. Y no sólo se trata del cambio climático... Hay otras situaciones que en la actualidad no son abordadas con serenidad y vocación de previsión. Respecto de ellas, o aparecen hechos que ahora desconocemos y que en lenguaje común llamamos milagros ("si no se produce un milagro esto o lo otro va a ir así o asá, decimos...) o los sucesos irremisiblemente se materializarán.
ResponderSuprimirEntre varios de estos hechos que a mí personalmente me preocupan, sobre todo pensando en la generación que nos sigue, están:
- El incremento de las poblaciones foráneas dentro de las culturas locales, cuando los que vienen de fuera tienen cultura y valores muy diferentes, acompañados de una implícita -por no confesada-, o explícita -claramente expresada-, voluntad de dominio y sustitución de los valores propios de la sociedad que los recibe, no mediante convencimiento a través de argumentación racional, sino por imposición fanática. La historia está repleta de ejemplos de sangrientas catástrofes sociales producidas en gran parte por estas cosas cuando la decisiva demografía madura el ambiente... El tema no es político y no se aborda preventivamente para intentar reconducir los asuntos y evitar males mucho mayores en el futuro.
- La esquilmación de recursos del planeta, especialmente de los países pobres, con la consiguiente corrupción producida en estos últimos. Tampoco queda bien hablar de eso y mucho menos intentar tomar medidas desde nuestro primer mundo.
- La degradación de la enseñanza en conocimientos y educación en valores de un demasiado alto porcentaje de las sucesivas oleadas de gente joven de nuestro pais que van pasando por el sistema educativo oficial y el familiar. O en realidad debería preguntarme si en muchos casos ha habido educación familiar en los últimos tiempos, en muchos -demasiados-, hogares... Y por lo que respecta a los conocimientos básicos e imprescindibles, resumidos de forma harto caricaturesca pero no por ello menos real en "las clásicas cuatro reglas de la aritmética y saber leer y escribir", sólo hay que constatar el resultado de los sucesivos planes de reforma de las enseñanzas básica y secundaria. España no se destaca por los buenos resultados en un campo como éste, tan esencial para estructurar una sociedad civilizada.
Etc., etc.
Esta es mi reflexión.
Francisco.