Un poco de astrofísica recreativa para disfrutar, que mañana empiezo otra vez el estudio.
Durante muchos años el telescopio espacial Hubble ha sido una de las herramientas más productivas de la ciencia. Un buen día, tal vez aturdidos por la gran belleza que cada noche se mostraba ante sus ojos, a un grupo de científicos se les ocurrió hacer algo insólito. Apuntaron el telescopio hacia una zona del espacio en la que no había nada. ¡Absurdo! qué pérdida de tiempo de observación, gruñó algún director ejecutivo de la NASA. Efectivamente, a primera vista el Hubble devolvió una negra imagen envolvente. Pero entonces decidieron dejar el telescopio apuntando a esa zona toda la noche. Poco a poco, ocurrió algo sorprendente; de la oscuridad comenzaron a encenderse tibiamente algunas bombillitas. Con el paso de las horas, cada vez eran más brillantes y comenzaron a adoptar todos los colores posibles. A la mañana siguiente la imagen de alta resolución mostraba más de 3000 galaxias, (y sólo se veían 4 estrellas individuales). A la increíble imagen se le llamó el campo profundo del Hubble (Hubble deep field).
Hay quien dice que se trata de la imagen más espectacular del universo.
Posteriormente los científicos lanzaron un satélite, el COBE (el explorador del fondo cósmico), y más tarde otro satélite mejor, el WMAP que también estaba destinado a estudiar los ecos del Big Bang.
Las preciosas imágenes del WMAP son la reliquia más antigua del universo.
Cuando se vieron estas imágenes por primera vez, llamó la atención la presencia de asimetrías, desde la misma infancia del universo. Había zonas de mucha densidad junto a zonas más frías y por tanto despobladas, ¿por qué ocurría esto?, se preguntaron. Para tratar de entender esos grumos metieron estrellas en un superordenador y les salió esto:
Se llama “Millenium simulation” y es el modelo más completo del universo. Un saludo.
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